ARIADNA.
Alli se hallaba ella:enfrentada al tiempo y al silencio. Todo lo intuia borroso, borrascoso. La vida, bajo aquella cortina lacrimosa, se escurria con densidad viscosa. Jamas habia comprendido tan bien los entresijos del miedo como hasta aquel momento; justo instante en el que se habia abofeteado con la siguiente verdad: el saberse abandonada. Sentia que algo se le habia quebrado por dentro; que una culebra, a aletazos feroces, iba descendiendo por su estomago, haciendo trizas las vigas de su estabilidad. Sintio carcomidas las piernas por terribles temblores. Tuvo que arrojarse a la arena desesperada, aullando como una loba herida; quizas, como una loca.
El mar tambien bramaba, tambien entonaba su manifiesto de luto vomitando olas furiosas. Daba pavor contemplarlo.En cambio, a ella, aquella violencia le producia un efecto catarsico, porque podia entenderla, entrar en simbiosis con aquella brutalidad marina; pues era la misma que se estaba generando dentro de si. Todo lo demas, lo que continuaba a aquella tormenta de rabia, era un extrano y terrible sentimiento de vacio; de no creer aun que la habian abandonado de forma tan cobarde y mezquina. Apreto los punos con fuerza, llevandoselos a la boca. Hundio los dientes en la carne temblorosa. Se devoraba a si misma porque no podia despedazarlo a el. El dolor se transformaba, asi, en una suerte de patetica antropofagia. Cuanto mas dano saboreaba al morderse, mas recordaba la herida interior que la estaba perforando; sintiendo como renovadas por la impotencia las ansias de aliviarla con violencia. Una violencia que se volvia contra si misma. Hasta que el dolor se torno insoportable y la anulo con su aliento anestesico.
(Perdon de nuevo por la falta de acentos y de ene. Escribo desde un ordenador americano)

2 Comments:
curiosamente,
sin eñe,
no puedes advertir de tu falta de eñe...
=)
Didac udagoien: jajajaa. Tienes toda la razón. Pero, había que tratar de hacer la advertencia.
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